Los rápidos

Por Karl R. Bartlett

Permanecer calmo

frente a los rápidos sucesos de tus venas,

donde las aguas tienden a un corazón gélido,

aún más enfrían el vuelo de las aves migratorias

que caen como flechas por las quebradas,

rozando el tiempo

lejos de la llanura impasible de la rutina,

activando la herencia de tu piel.

Llevará a las montañas blancas

las semillas y el aliento solemne

del sol sureño

compartirá los vientos y los truenos

en la cabellera espumosa de sus ríos.

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